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Confesión adelantada (40+3)

La próxima semana cumplo años. Ese día (27/11), ahora bautizado como el Día de los Pendejos por mi, por razones que mis más allegados conocen, estaré bastante desconectada, en un exilio casi autoimpuesto quizás por malcriadez, quizás por necesidad o necedad, vaya usted a saber y que varios cómplices me ayudaron a materializar. Los que me conocen saben que mi cumpleaños tiende a ser una pequeña catástrofe personal, que tiendo a exagerar, por supuesto, como buena sagitariana que siempre quiere ser el centro de atención. 

Y como rito personal, como cada año,  hago mi lista de confesiones, como para librarme de algún pecado, si es que eso es posible y necesario a estas alturas. Son sólo una serie de palabras tontas lanzadas al azar que publico hoy para no arrepentirme luego. 
Quizás el próximo miércoles vean una Fe de errata, quizás. O no. 
#YoConfieso – A propósito de mis próximos 40+3
Que los 40 no han sido fáciles de transitar, son como la adolescencia de la adultez.
Que 3 años han pasado lentamente.
Que un año es muchísimo tiempo, cuando hay espera.
Que el teflón se ha desgastado y por las rendijas todo se pega.
Que esta vez me descuidé y me traicioné, varias veces. 
Que a falta de conspiración del universo, desespero. Trato de conspirar yo, y no funciona igual. 
Que he hablado de más y tenía tiempo que no pasaba.
Que ignorar es pasajero.
Que me descuidé y el miedo se convirtió en terror.
Que caí en el error de añorar aquello que no he vivido.
Que perdí el control, por primera vez.
Que tanta sinceridad abruma.
Que sigo viviendo en poesía, adolescente al fin. 
Que no me importa seguir siendo adolescente. 
Que no creo en amores cobardes, pero los justifico como instinto de supervivencia.
Que me atrevo, pero solo por eso las cosas no pasan. 
Que me equivoco, y estoy harta de pedir perdón.
Que extraño a una sola persona.
Que todos los días lloro.
Que todos los días río.
Que tener el mismo pensamiento cada mañana puede resultar lindo y aburrido. 
Que el asunto social me supera, y siempre será así.
Que he pensado en no despertar. 
Que he pensado en nunca más dormir. 
Que aquel caballero tenía una gran armadura, impenetrable. 
Que ahora sé que quien te hace reír, también puede hacerte llorar.
Que ya me acostumbré a comer sola, pero sigue sin gustarme.
Que odio mi humor en solitario. 
Que por cada cosa que idealizo, otra me decepciona.
Que los viajes están pospuestos. 
Que dejé de preguntar, porque no quiero saber algunas respuestas.
Que seguiré dando sin esperar, y que aquel consejo de siempre esperar algo era un fraude.
Que desde hace rato el ego es mi mejor amigo, me tomó un café con el cada mañana y me cuenta de sus víctimas.
Que soy muy pendeja, y a mucha honra. 
Que he tratado de conjugar varios verbos pendientes, pero algunos necesitan compañía.
Que boté las agendas, y ando perdida. 
Que sigo siendo impulsiva, en rehabilitación con varias recaídas. 
Que mi insomnio tuvo buena compañía, y claudicó. 
Que me gusta mantener la mente ocupada para no pensar. 
Que soy adicta al amor. 
Que soy muy independiente, pero dependo de mi adicción. 
Que sigo sin tomar, pero tengo varios vinos pendientes.
Que tengo una larga lista de cosas por hacer que nunca miro para satisfacer. 
Que aprendí que cuidarme es quererme.
Que estoy segura que pronto no estarás.
Que ya no te encuentro.
Que los recuerdos llaman a la puerta y me hago la loca.
Que decidí cerrar varias puertas, pero miro por las ventanas.
Que ya no me preocupa la mala memoria, me burlo de ella. 
Que odio necesitarte.
Que soy feliz con poco y eso es difícil de entender. 
Que el próximo miércoles leeré esto y seguramente cambiará. Veamos.